Saturday, October 30, 2010

Getting Better

Ya vendrán tiempos mejores. Suena como un eco casi perdido en cabeza. Es la voz de mi madre consolando mis penas, fracasos, errores, cambios de casa, pérdida de amigos, novias, barrios y recuerdos. Y tenía razón. Los tiempos mejoraron.

Estudié lo que me gustaba, en la Universidad que quería. Me fui de casa de mis padres antes de los 20, como lo había soñado. Conseguí un trabajo entretenido y no me faltó nada.

Por tanto tiempo fui un inmaduro que se paseaba siempre enojado. Molesto de no saber como arreglar las cosas y escondiendo la cabeza en la arena. Hasta que comprendí todo un poco mejor. Cambié de folio y lo hice lo mejor que pude. Creo que resultó.

Después de mucho desangrarme por las calles de Santiago encontré una blanca y delicada mano que presionó a modo de torniquete mi corazón. Cada cuanto deja que bese ese lunar que tiene sobre su boca.

Camino por la calles de otra ciudad ajena y distante, pero respiro profundo y sonrío de sólo pensar que entre tanto extraño hay alguien con quien no existen muros por escalar.

Tengo que admitirlo, los tiempos mejoraron cuando llegaste tú.

2 comments:

Tanya said...

Qué padre... muy esperanzador... ¿tu mamá te dio un tiempo de espera?... me serviría mucho saber cuánto falta :D

Errejota said...

Mi Madre me ha dado esperanzas toda la vida. No importa el tiempo.