Friday, May 29, 2009

Al Oído.

Estaba llegando a Plaza Italia, iba escuchando en ADN Radio el programa del Pato Cuevas, era un diciembre caluroso en Santiago. De pronto comienza a sonar Torn de la Natalie Imbruglia y se me vino a la mente mi novia del colegio.

La plaza de Chillán estaba fresca. Era la plaza de la victoria. Eran como las cinco de la tarde de un diciembre cualquiera. Ella me acariciaba el pelo, en ese entonces largo, y susurraba algunos versos de la canción Torn de Natalie Imbruglia.
Comencé a poner atención a su voz y la miré a los ojos para pedirle que me cantara al oído.
Ella accedió y creo que me cantó casi toda la canción. Ha sido uno de los momentos más románticos de mi vida.

Después de eso y como casi todas las cosas buenas, nuestra relación terminó, yo me aprendí la canción en guitarra y me largué a estudiar periodismo a la UdeC.

Terminó la canción. volví a Santiago, ya estaba llegando a Los Leones, me había pasado, me bajé del transantiago, y caminé hacia abajo por providencia, aun no se me quitaba el recuerdo, sentí pena. Como siempre. Como cada vez que la recuerdo. Pensé en un verso de la canción "Well you couldn't be that man, I adored". Era justo como recordaba que había terminado todo. Ya que más daba, nunca la volví a ver.

Saturday, January 10, 2009

Átame.

Átame, con suavidad y sutileza. Que tus lazos se apoderen de mi voluntad sin que me de cuenta. Que la venda puesta en mis ojos, no duela ni revele mi ceguera por ti. Que la mordaza auto impuesta no delate que todas mis respuestas las das tú. Que mis palabras se vuelvan las tuyas, que mis gestos se subyuguen a tus miradas permisivas o restrictivas. Que tu familia se vuelva la mía. Que tus besos me hagan olvidar que mi madre y tú se odian a muerte. Que mis amigos se olviden de mis gritos en el estadio. Que tus cantos de sirena me obliguen a borrar mis discos de rock, funk, jazz y soul. Que tus rezos me convenzan de tener miedo, culpa y ganas de irme al cielo. Que tu tranquilidad apacigüe mi pasión y mi hiperquinética personalidad. Que tu inseguridad venda mi moto y tu maternidad me compre un auto familiar. Que mis dudas sean despejadas por tus certezas.

RJ Badillo.

Sunday, November 30, 2008

Un Treinta y Uno.

De cuatro a doce tus gritos derretían mis tímpanos. Los amenazantes chasquidos de tus dedos, angustiaban mi inestable situación laboral. Estaba cansado. Ya no iba a trabajar con ganas. Perdí mi sonrisa. Me molestaba cualquier cosa. Odiaba lo que antes amaba. Ni siquiera la hermosa vista de mi oficina me relajaba. Me presionabas para trabajar de manera sobre humana.
Un treinta y uno no renovaron mi contrato. Todos estaban tristes, incluso tú. Pero en el fondo yo estaba feliz. Con mi currículo corregido bajo el brazo, nunca estuve tan dichoso de caminar por el centro de Santiago.

Monday, July 21, 2008

El club de los periodistas muertos

Es tan radical como decir que estamos todos muertos. Obedeciendo ciegamente a nuestros editores. Subyugando nuestras preciosas palabras al espacio de la publicidad y el tiempo en radio o televisión. No importan las vidas ni las historias. Importan los resultados. Si hay o no muertos, si es escandaloso o no. Si alguien hizo trampa o robó. Que importa lo que piensan los periodistas, si de todas formas ni sindicato tienen y se les despide, llegan 50 implorando el puesto. Nadie sabe como cambiarlo. No hay luchas ni ideales, no hay rebeldes y menos causas que valgan la pena a rebelarse. La dictadura nos aplastó como a cucarachas y aún no nos reponemos. Todos los de la vieja guardia acallados y los que hablaron están bajo tierra. Y que me importa a mí si en 3 segundos estaré pegado al pavimento de una céntrica calle de Santiago.

Por RJ

Thursday, July 03, 2008

Sin Título

Terminaron las lluvias, ha salido el sol en Santiago pero el daño ya está hecho. Se cayeron esos endebles y mal construidos puentes concesionados que unen Chile hacia el sur. Ya no pude embarcarme en un viaje para cerrar un ciclo.
Necesitaba completar el circulo y terminar mi Universidad con algún gesto, acto o símbolo. Y no fue así.
Estoy sin título. En teoría. No fui a recibir ese recuerdito en papel mantequilla enrollado con una cinta roja que reciben todos los periodista de la U de Conce cada mes de Mayo.
La verdad no me afecta tanto. Si lo lamento por mis padres, por mis amigos y mis afectos. Siento que quedó algo inconcluso, aunque sólo sean formalidades.
Ahora tengo una extraña sensación, tal vez la que imagino sintió Toto de Cinema Paradiso al no querer volver a su pueblo natal.
Me pasa un poco lo mismo, no quiero volver al sur. Me quiero quedar en este cenicero que algunos llaman ciudad por un largo tiempo. Un tiempo espeso e insoportable que me absorba para no pensar en las cosas que dejé atrás en Concepción.

Como una página en blanco de un Archivo de Word, me siento sin títulos de ningún tipo. Desatendiendo obligaciones a dar explicaciones o a obedecer a patrones o estereotipos.

De todas formas tendré que ir a buscar mis libros, mis discos, mi guitarra y un par de recuerdos, espero que sea para el día de mi cumpleaños.


RJ Badillo.

Friday, April 11, 2008

Mejor no Saber.

Creo que esto de las TIC's es una maldita plaga. Todo mundo tiene messenger, fotolog, blog, facebook y ya no se conoce a las personas en fiestas, cumpleaños, colegio, universidad o el trabajo.
Se las conoce en Internet. Así conocí a mi última novia. A través de fotolog. En internet se sabe todo, alguien te google y sabe hasta el más íntimo detalle de la vida.
De igual forma las personas se enteran por Internet de cosas que uno quisiera guardarse para siempre, ocultarlas y no contársalas a nadie.
Que odioso que mi novia sepa la clave de mail, que la tengo que andar cambiando a cada dos semanas, que más o menos el tiempo en que demora en descubrime la nueva.
Y es que no puedo escribirle un par de garabatos a un amigo o recibir un par de cadenas divertidas y machistas que no me diga algo.
Lo mismo pasa con esto del Facebook, cuantas veces tengo ke andarme cuidando de fotos abrazado con mis amigas o tomando algo por algún bar de la ciudad en donde algún amigo lleva cámaras, que a todo esto, son otra plaga.

Ni pensar en ser infiel. Te pillan de inmediato, si no es un mail, es un posteo o una foto. Siempre hay alguna forma de enterarse de que te hace weon.
Yo sinceramente creo que es mejor no saber.

RJ

Tuesday, February 19, 2008

Dios

El cine es mi único dios. Con su proyección, ilumina mi existencia. Son sus 24 cuadros por segundo que corren interminablemente durante una hora y media o dos, los que me ofrecen un paraíso que, tal vez, nunca pueda alcanzar.

Sólo si me porto bien y sigo al pie de la letra los mandatos del cine, podría entrar en ese mundo fantástico, en donde se puede resucitar de la muerte, volar alrededor de la tierra y retroceder el tiempo, transformar el agua en vino, salvar a Estados Unidos de una tragedia universal, caminar por sobre el agua, ganar una guerra con un solo soldado, multiplicar panes y peces, predecir el futuro o, simplemente, quedarse con la mujer que uno ama y ser feliz para siempre.

Al igual que en las religiones, el cine tienes sus dogmas. Algo así como lo que hay que hacer para irse al paraíso. El primero es reconocer al némesis, ese malo de la película que nos puede destruir y en uno que otro excepcional caso, matarnos.

El segundo es reconocer a la chica buena, generalmente la compañera de aventuras, que con su rol ayuda a solucionar la trama.
En eso de las mujeres, al igual que en la vida real, hay que tener un cuidado extremo, a veces una mujer fatal puede seducirnos, engañarnos y hacernos caer en la tentación. No se puede ir rescatando mujeres fatales del apedreo público y transformarlas en la novia ideal.

Lo más importante del cine es solucionar el problema principal. La historia, a veces no es tan difícil y los problemas comunes y corrientes.
Pero ciertas veces el protagonista se enfrenta a complejas misiones, como salvar al mundo entero del pecado, meteoritos cayendo del cielo y exterminios de la raza humana, suelen ser complejos y sacrificados.

En esas ocasiones, donde la misión es casi imposible, no se puede superar a menos que tengamos súper poderes. Y por lo general así es. Los guinistas no son tan malas personas.


Por Rj.